domingo, 12 de diciembre de 2010

REUNIONES, TIPOLOGÍA DE LOS ASISTENTES Y TÉCNICAS DE PERSUASIÓN

En una reunión es aconsejable descubrir las relaciones que existen dentro del grupo, para ello, podemos utilizar el Test de reconocimiento (Kirsten y Maller-Schwarz):
¿Quién habla con quién?
¿Quién se sienta junto a quién?
¿Quién es consultado?
¿Quién hace propuestas?
¿Quién da normas y consignas?
¿Quiénes son preferidos?
¿Quiénes son eludidos?
¿Quiénes son apoyados?
¿Quién es el que más habla?
¿Quién es el que menos habla?

Nos va a ser útil conocer las relaciones interpersonales, para saber cómo desenvolvernos en una reunión. Por lo tanto, lo primero que tenemos que hacer es observar. Para observar hace falta tener un criterio, mediante la observación podremos determinar y definir a un grupo.

Encontramos 3 niveles que debemos tener en cuenta en una reunión: comunicación, aspiraciones y sentimientos.
Comunicación:
Se trata de ver el proceso de comunicación que allí se va a desarrollar, sabiendo cómo se producen ataques declarados, hasta dónde llega el punto de subjetividad de cada uno, qué cosas no se pueden decir, qué temas se pueden hablar, etc.

Aspiraciones:
Ver si allí la gente dice lo que piensa o hay cierta coacción y nadie se atreve a decir algo.

Sentimientos:
Se trata de ver si hay libertad en la comunicación no verbal (humor, tristeza, tensión, alegría, aburrimiento, frustración, etc.)

Tipologías de los asistentes

Antes de entrar a formar parte del grupo debemos detectar los siguientes personajes:
 - Extrovertidos, que son los que se expresan abiertamente.
- Introvertidos, que son los que les cuesta trabajo expresarse.

También entran en juego otros sujetos: el preguntón, el agresor, el opositor, el cabezón, el enterado, el mudo, el charlatán, el tímido, el hipercomplaciente y el colaborador complaciente.

Es necesario identificarlos y saber cómo tratar con cada uno de ellos, ya que, te pueden crear un serio problema. A veces el aplicar estrategias con cada uno de ellos puede traer problemas porque lo puedes dejar fuera del grupo. Hay que saber tratar con ellos pero pensando, siempre, en la unión del grupo.  

Encontramos distintos cargos, dependiendo de la función que se desempeñe en la reunión: el jefe de grupo, el humano, el práctico, el pelota, el opositor, el chivo expiatorio y el marginal.
En una reunión, también encontramos distintos tipos de emisor: el nervioso, el sentimental, el colérico, el pasional, los sanguíneos, el flemático, el amorfo y el apático. Dependiendo del emisor nos comportaremos de una forma más manejable o menos manejable.

En conclusión, debemos tener claro qué queremos lograr, a quién queremos dirigirnos (ya que nos va a condicionar), qué queremos decir y cómo vamos a actuar. Teniendo en cuenta, las personalidades de las personas que podemos encontrar en las reuniones, así como, lo que pretenden conseguir, podremos desenvolvernos con eficiencia, de manera, que nadie intervenga en nosotros. 

Para ello, podemos basarnos en el cuestionario de Laswell pensado en los medios de comunicación:
  1. ¿Quién habla? El presentador debe ser aceptado.
  2. ¿Qué dice? El mensaje.
  3. ¿A quien? La audiencia que tienes delante, qué posibilidades tiene, qué intereses, qué limitaciones, etc.
  4. ¿A través de que canal? Escrito, oral.
  5. ¿Qué efecto quiero lograr? Si se ha hecho lo que se pretendía.

Técnicas de persuasión

Para que en un proceso de comunicación el otro responda de la forma que tú quieras se pueden utilizar las siguientes técnicas:
  1. La técnica del “sí”.
  2. La técnica de “qué le parece a usted”.
  3. Desinterés aparente.
  4. Transferencia.
  5. La caravana.
  6. Dígalo con Flores.
  7. No preguntar “si”, sino “cuál”.
  8. El intercambio.
  9. Garantía.
  10. La irritación.
Además de conocer las personalidades de las personas asistentes, sus cargos o funciones, es necesario saber utilizar técnicas para conseguir lo que pretendemos en las reuniones.

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